Programa 39 - La Chicharra 2010
En el mes de Julio, una cita importante para la música tradicional es La Chicharra. La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Motilleja y la Asociación EtnoMancha se propusieron iniciar una nueva andadura con el fin de ofrecer a todos los vecinos del pueblo, visitantes y turistas veraniegos una fiesta en la que el intercambio cultural de gentes y músicas fuese el leit motiv de la misma, así como la recuperación de elementos festivos tradicionales en una nueva fiesta actual que debía ser enormemente divertida y abierta, adaptada a los nuevos tiempos. Esta fiest
a se programó para que se llevara a cabo anualmente en el mes de julio, el fin de semana previo a las fiestas patronales en honor a Santa Ana, formando así parte también de las fiestas motillejanas más esperadas del año y sirviendo de antesala a las mismas. En un primer momento se pensó en reunir a diferentes rondas o grupos de músicos de pueblos vecinos, de comarcas cercanas, e incluso de otras regiones españolas, de tal manera que, además de la fiesta, este evento sirviera para dar a conocer a la Ronda de Motilleja y promocionar a la propia localidad. Se le puso el nombre de La Chicharra por ser un animal muy popular en la zona que canta en los cálidos veranos de la manchuela “hasta reventar”, y que, precisamente, es lo que hacen los músicos cuando se juntan en esta fiesta, al decir de algunas gentes que la ven desde lo alto: “míralos, parecen chicharras, no se cansan nunca, tocan y cantan sin parar”.
En julio de 1999 se organiza, por primera vez, La Chicharra, invitando a rondas de pueblos de la zona que están a punto de desaparecer, y alcanzando un éxito que sorprendió a propios y extraños, lo que dio el pistoletazo de salida para la programación de esta fiesta con carácter anual. En el año 2.000 es la Ronda de Los Llanos la encargada de su organización, a partir de ahí es la Asociación EtnoMancha, la que se hace cargo del mantenimiento de la fiesta. Desde entonces, se ha venido realizando todos los años hasta la actualidad en la que se puede decir que está perfectamente consolidada e instituida, formando parte ya del calendario tradicional festivo del pueblo de Motilleja.
Durante los tres días que dura La Chicharra las Rondas participantes recorren las calles y bares del pueblo tocando, cantando y bailando a cualquier hora y en cualquier lugar. Es una fiesta participativa, abierta al visitante y con un simple sentido lúdico y espontáneo. El objetivo es divertirse, es divertir. Hasta Motilleja llegan músicos de La Manchuela, de Albacete, de la región o de cualquier punto de la geografía nacional, quienes muestran sus músicas, sus cantos, sus bailes y se integran en los de los demás. En general, cualquier persona que tenga un instrumento en la mano, se eche unos bailes o simplemente acompañe en el beber a cualquiera de las Rondas se siente como un “rondero” o rondador más.
