Programa dedicado a las músicas y tradiciones de la semana santa.
LAS BOZAINAS DE CHINCHILLA
Las Bocinas o Bozainas, como popularmente se conocen, son dos instrumentos de viento rudimentarios, de forma cónica y una longitud aproximada de 3 metros cada una. Para facilitar su desplazamiento, llevan acopladas unas ruedas de madera. Llevan grabaciones alusivas a la Pasión. El sonido que emiten es lúgubre, sordo y triste, Sus orígenes se remontan a la Edad Media.
Desde el año 1953, la Cofradía del Santísimo Cristo de la Agonía y Santo Entierro cuenta con los citados instrumentos, con los que cada sábado de Cuaresma (al principio los viernes), a partir de las once de la noche, hace un recorrido por las calles de la ciudad, haciendo sonar una melodía que es un lamento. En esta actividad colabora la Asociación cultural Stmo. Cristo de la Agonía y Santo Entierro desde su constitución en el año 1995. Esta última, finalizó el proyecto iniciado en el 98 de hacer unos nuevos instrumentos. Para ello, ha tenido en cuenta datos de transmisión oral, de archivo y los propios instrumentos a los que van a sustituir en esos recorridos por esta ciudad.
Los conos de estos instrumentos han sido hechos en Riopar (Bronces Riópar, S.L.) y el soporte con ruedas para facilitar el desplazamiento de los mismos por Joaquín Muñoz Navalón (Carpintero) y Juan José Ruiz Cruzado (Cerrajería Ruiz Navarro, S.L., ambos de esta ciudad. El primero, la parte de madera y el segundo, la parte de herraje. Estos instrumentos se han completado con unas boquillas para tocarlos como cualquier instrumento de música de metal, la bozaina Aguda, una de trompeta y la bozaina Grave, una de bombardino.
Para su financiación se ha contado, además de la aportación de la Asociación, con ayudas procedentes de la Consejería de Cultura (dentro de las concedidas a la investigación y difusión del Patrimonio Histórico de Castilla-La Mancha en el año 1999), la Excma. Diputación de Albacete y la Cofradía del Stmo. Cristo de la Agonía y Sto. Entierro.
Las personas que han trabajado para hacer posible la realización de estos instrumentos nuevos han sido: Antonio Navarro Martínez, Samuel Carcelén González, Pedro Navarro Martínez y Manuel López Collado. Además, han contado con la colaboración de Jesús Requena Rodríguez, Mariano Jiménez Gómez, Ramón Cano García, Pascual Gómez Jiménez, Silvino Ortiz Pastor y Sebastián González Torralba. (Información extraída de http://www.semanasantachinchilla.com)
TAMBORADAS DE HELLIN
Las Tamboradas de Hellín (La Ciudad del Tambor), constituyen un multitudinario rito en el que impera la participación, la convivencia y la hospitalidad, entre los cerca de 20.000 tamborileros y tamborileras que toman parte en estas, bien de manera individual, o formando grupos o peñas. Sin distinciones de edad, sexo o condición se interpretan los redobles típicos de manera ininterrumpida.
Las Tamboradas transcurren entre el incesante y ensordecedor "rugido" de los miles de tambores, pudiéndose también apreciar "exhibiciones" en el redoble y sanos "piques" entre peñas por imponer su toque. Por todo ello y por el carácter integrador y hospitalario de los hellineros, las Tamboradas de Hellín, las más multitudinarias que se conocen, han merecido la declaración de "Fiesta de Interés Turístico Nacional".
Los orígenes:
Gracias a la utilización del tambor, las huestes almorávides, en la batalla de Sagrajas (año 1086), consiguieron la huida de las tropas cristianas (en las que formaban hellineros). Después se creyó que, tras la reconquista, los musulmanes conversos se mofaban de los cristianos en Semana Santa haciendo sonar los tambores y cualquier instrumento ruidoso.
Pero fue en 1411 cuando San Vicente Ferrer, en predicación en Hellín contra brujas y adivinos, instauró las procesiones de penitencia encabezadas por "músicos y tambores" y que perduraron hasta mediados del siglo XIX. Totalmente documentada está la procesión de los Azotes de mediados del XVIII en la entonces villa, que era encabezada por dos grandes hileras de tamborileros. Y también lo está la escisión definitiva de éstos en 1876, por las protestas del clero local ante su indisciplina y crecimiento espectacular, por lo que comenzaron a redoblar sus tambores fuera de las procesiones. Ello llevó a que las tamboradas se configuraran en la forma y manera en que hoy las conocemos, tocando los tamborileros el tambor libremente por las principales calles del centro de la ciudad.
- En la actualidad hay cerca de 20.000 tamborileros y la fiesta está declarada de Interés Turístico Internacional.
- La Tamborada y las Procesiones en Hellín forman una dualidad indisoluble.
- Hellín está considerada la ciudad con más Semana Santa de España. - El tambor en Hellín es casi en su totalidad artesanal.
- La Asociación de Peñas de Tamborileros de Semana Santa de Hellín, se crea el 14 de febrero de 1988, por un grupo de 12 peñas. Son sus objetivos: representar y defender los intereses de la Tamborada de Hellín, así como estimular a los tamborileros a conservar la tradición. Hoy hay más de 250 Peñas.
- Se desarrollan muchas actividades, entre las que destaca la revista TAMBOR.
LA PASIÓN CANTADA DE CHINCHILLA
La Semana Santa Chinchillana, es un conglomerado de tradición, historia, devoción, y sobre todo, una gran manifestación religiosa, que durante unos cuantos días al año, nos recuerda los misterios que acontecieron Jesucristo, desde aquel 14 de Nisán, primer Viernes Santo de la Historia, hasta que tres días después de su muerte en la Cruz, se produjera su Resurrección. En esta ciudad tienen el privilegio de contar con unos textos musicados, de remota antigüedad, y que nos relatan precisamente eso: todo lo que ocurrió desde que en aquella madrugada, Jesús fuera prendido en el Huerto de Getsemaní, hasta que cargado con la cruz, llegara al Monte Calvario; se trata de la Pasión Cantada de Chinchilla de Montearagón. Esta pasión, es interpretada cada Viernes Santo por el Coro de las Cruces de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, perteneciente a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Es un canto llano, caracterizado por estar escrito con letra castellana, pero contar con música judeo-árabe, seguramente escrito en el periodo en que Chinchilla albergó estas tres culturas.
Posiblemente compuesta en el siglo XIII, coincidiendo con la reconquista chinchillana por parte de las tropas castellanas, posee en su compostura literaria características muy parecidas a las del poema del Mío Cid, como son su redacción en romance, las apelaciones o llamadas de atención al oyente, el estilo monódico de su melodía, la exaltación de la figura de Jesús por medio de epítetos épicos, y los diversos términos arcaizantes que en ella encontramos, aunque su vocabulario sea más o menos actual, teniendo en cuenta que ni música ni letra se han escrito sobre papel hasta hace muy pocos años, siendo la transmisión a lo largo de los siglos puramente oral.
En el año 2003 El tenor José Ferrero y la Capilla Antigua de Chinchilla, grabaron un CD donde se recoge este auto de Pasión
En la actualidad, esta Pasión se lleva a cabo acompañada de dos instrumentos musicales: dos chirimías, semejantes a la dulzaina, pero más alargados, y que según encontramos en los Archivos Parroquiales, acompañarían desde el siglo XVII la ejecución de este canto, en que fueron adquiridas. Tal como entonces, estas chirimías no ejecutan ningún tipo de acompañamiento ni contrapunto; sólo sirven de apoyo (Información extraída de http://www.semanasantachinchilla.com)
LA SAETA
La saeta se remonta a un momento incierto de la historia como un cántico popular cuya intención era incitar a la devoción y a la penitencia, con ocasión de un Vía Crucis, o como cántico de la pasión. Estas saetas sentenciosas o avisos morales fueron cantados en el siglo XVIII por los hermanos de la Ronda del Pecado Mortal, que recorrían las calles para inclinar a los fieles a la piedad y el arrepentimiento.
El nacimiento de la saeta popular y la costumbre de cantarla el pueblo para expresar su sentimiento religioso data, aproximadamente, de mediados del siglo XIX. Esta primitiva saeta, actualmente casi desaparecida, conmovía por su entonación grave, pausada y monótona, sencilla de estilo y ejecución. Nacieron como fruto de las modificaciones que, sobre las saetas antiguas, realizaron intérpretes de cada localidad andaluza. Las saetas tenían la seña de identidad de su lugar de origen, lo que dio lugar a cantos propios y autóctonos como la saeta vieja cordobesa, la cuartelera de Puente Genil, las Saetas Marcheneras o la Samaritana de Castro Río.
En el lecho del pueblo llano, confluyeron a principios del siglo XX ese canto de la fe y esa otra forma de expresar los sentimientos más profundos que es el flamenco. La expresión artística del pueblo dio forma a la saeta, aflamencándola y adaptándola a sus estilos. Surgió una copla de cuatro o cinco versos octosílabos cantada por martinetes o seguidillas, palos que por su hondura casaron bien con el tono negro de la pasión de Cristo. Desde entonces, se interpretan al paso de las procesiones de Semana Santa dirigidas, sin acompañamiento, a las imágenes. El tema de las coplas es, obviamente, la Pasión y Muerte de Jesucristo.
Programa dedicado al ritmo más característico de nuestra zona: la seguidilla.
El baile ha sido desde siempre un signo representativo del grado de cultura de un pueblo. Los hombres han expresado a través de sus danzas sus sentimientos religiosos, sus costumbres sociales y políticas, sus afanes agrícolas y guerreros, sus amores y pasiones, sus emociones nobles y felices. En la historia de la danza, como expresión humana de sentimientos. Con la palabra seguidilla se designa la poesía popular que acompaña la danza. Su tema es siempre el amor, la alegría, los celos, la cólera y la reconciliación. El folklore Manchego, tiene una fisonomía singular, que concuerda con el entorno geográfico, tiene ese encanto de claridad, sencillez y elegancia que llega a emocionar.
Según palabras de Pedro Echevarría Bravo en su Cancionero Musical Popular Manchego: sobre el origen de las seguidillas manchegas nunca se han puesto de acuerdo los historiadores. Mientras unos afirman que pertenecen al siglo XVI, otros, en cambio, sostienen que tuvieron su origen en La Mancha durante el siglo XV, siendo un aire de canto y danza muy popular cuyo compás es de tres tiempos, de un movimiento muy animado. Pedro Echevarría comparte la tesis que las sitúa en el siglo XV. Tampoco concuerdan los historiadores musicales sobre si su origen es puramente indígena o, por el contrario, son producto de la influencia morisca, como resultado de las invasiones que padeció La Mancha, según hemos referido anteriormente.
Lo cierto es que, desde muy antiguo, se bailaba la seguidilla en la región central de España, y que desde ahí se extendió por toda la Península Ibérica, experimentando, como es natural, otras modificaciones y modalidades, en tiempo y en ritmo, según las regiones, como las sevillanas, malagueñas, el fandango, las boleras, que se llaman en La Solana, o meloneras según dicen en Daimiel, de un movimiento más reposado y señorial, las seguidillas jaleadas, características de la región de Cádiz y Jerez de la Frontera y, por último, las gitanas o seguirillas, que se ejecutan más lentamente, impregnadas casi siempre de un sentimiento quejumbroso, que huele a flamenco puro, aunque es en el siglo XVIII cuando aparecen las seguidillas tal como las conocemos en la actualidad. Para entender la gestación y evolución de la seguidilla, podemos distinguir tres etapas: 1.- La seguidilla literaria. 2.- La seguidilla musicada y cantada. 3.- La seguidilla bailada.
SEGUIDILLA LITERARIA
El principio de la seguidilla literaria, parece estar en las Jarchas, por lo que algunos estudiosos la relacionan con la literatura árabe, lo que nos remite al siglo XI. También la relacionan con las Cantigas de Alfonso X el Sabio, y con otros tipos de poesía, como la poesía Provenzal en los siglos XII y XIII, y por tanto con la poesía del medioevo. Pasa posteriormente por una época opaca (o no se tiene constancia escrita de su continuidad o no la conocemos), volviendo a aparecer en los siglos XV y XVI. La primitiva seguidilla, progresivamente, va modificándose en cuanto a métrica, hasta llegar a la actual de cuatro versos, siendo el primero y tercero de siete sílabas y el segundo y cuarto de cinco, y de rima asonante:
“El que quiera casarse, vaya a Viveros, que allí piden las mozas a los manchegos”.
La denominación de “seguidilla” o “seguida”, como la nombran algunos estudiosos antiguos, posiblemente proceda de su naturaleza o el lugar que ocupaba en una composición poética, ya que en principio, como las Jarchas, son pequeñas composiciones, que se interpretan al final de otras composiciones de mayor importancia; es decir, se interpretan “seguida a....” tiene un carácter más festivo que aquellas y son a modo de epílogo.
SEGUIDILLA MUSICADA
Desde la aparición de la seguidilla literaria, hasta la aparición de la seguidilla musicada, transcurre un tiempo, pero hay escasa documentación para hacer un seguimiento profundo. En el “Cancionero de Palacio” del tiempo de los Reyes Católicos, se recogen ya seguidillas acompañadas de música. Como escribe Juan Antonio Iza Zamacola (Vizcaya, 1756 - Madrid, 1826) escritor ilustrado, periodista, historiador y folclorista español, considerado el primer recopilador de cantes populares españoles por la publicación en 1799 y 1803 de una “Colección de las mejores seguidillas, tiranas y polos que se han compuesto para cantar a la guitarra”: “Entre las muchas canciones que se han conocido en diferentes tiempos en varias provincias de España, ninguna ha sido tan generalmente escrita como las seguidillas. Estas tuvieron su origen en la Mancha, sin que sea posible fijar su época, a causa de que los españoles, son más adictos a disfrutar de las diversiones, que a dejar memoria de ellas a sus sucesores; han cuidado muy poco de escribir la historia de su tiempo y sus costumbres, según testimonio de hombres ancianos se cantaban y bailaban ya en la Mancha aunque con menos perfección que en el día” (haciendo referencia a su tiempo). Según Menéndez Pidal, a partir de ese tiempo y circunstancia la musicación de la seguidilla evoluciona, y van tomando carácter de manifestaciones de la lírica popular, son la expresión de la “poesía rural”; es decir, la seguidilla musicada y cantada sencillamente, hace que se generalice principalmente en la sociedad rural. Siguiendo nuevamente a Iza Zamacola: “El acompañamiento de la seguidilla, es por lo común, el de una guitarra rasgueada, flauta u otro instrumento, y alguna vez violín. El aire de la música es de tres tiempos y está tan demarcado en sus compases, que nadie puede equivocarse”. Sin poder hacer un seguimiento exhaustivo de la seguidilla musicada, puesto que no hay documentación de la época, nos limitamos a exponer los testimonios que diversos autores dan del tema; para llegar a la conclusión de que la seguidilla musicada, debía existir con anterioridad y ser conocida y practicada por el pueblo antes del siglo XVI. La seguidilla en su fase popular, tuvo como vehículo la transmisión oral directa y su presencia es constante, tanto en ambientes rurales como en urbanos, afirmándose en el siglo XVII en el costumbrismo. Es tan en uso, sobre todo en el medio rural, que, al son de la guitarra, los cantantes improvisan las letras aludiendo a los bailarines, a sus motivaciones o al acontecimiento que se celebra. La seguidilla musicada y cantada, figura posteriormente en numerosas obras musicales, así señalamos algunas: ya en el siglo XVII en obras teatrales y musicales españolas de Albéniz, Falla o del francés Bizet; en la ópera “Carmen” de éste último, se inserta una seguidilla de Jacinto Guerrero, en “La Rosa del Azafrán”.
SEGUIDILLA BAILADA
La seguidilla como baile, surge como consecuencia de la musicada. Su ritmo alegre y festivo incita al movimiento, en principio de forma espontánea y sin regla. Éstas vinieron posteriormente, dada la importancia social que fueron adquiriendo. Así lo afirma Tomás Navarro Tomás que asegura que muy poco después de la seguidilla musicada, ésta se empieza a bailar. De que la seguidilla como baile nació en la Mancha, no parecen tener duda los diferentes investigadores. “Estas tuvieron su origen en La Mancha.....” según manifiesta Iza Zamacola, y desde allí se difundieron por la península, experimentando las naturales modificaciones, puesto que la idiosincrasia de cada zona se refleja entre otras manifestaciones, en su música y en su baile, y esto ocurre dentro de la misma Mancha; En unas comarcas y en otras se ven acusados y diferentes matices. Así pues, la seguidilla es generalmente manchega y da origen a otras formas de seguidilla en otras muchas partes de España. En la Mancha, se les denominan Manchegas, pero su denominación es diferente en los demás lugares. Basilio Sebastián enumera las siguientes:
- Ventaneras en Madrid.
- Seguidillas Valencianas.
- Seguidillas guipuzcoanas.
- Seguirillas en Cádiz.
- Meloneras en Daimiel.
- Boleras en La Solana.
- Sevillanas en Sevilla.
- Pasiegas en Santander.
Siguiendo la historia y evolución de la Seguidilla bailada y los escritos de Zamacola, en la primera mitad del siglo XVII se presenta en Madrid el maestro de baile Pedro de la Rosa “que vive de este exercicio, se instruyó en nuestro baile manchego y como hombre conocedor del arte de danzar, reduxo las seguidillas a principios y reglas sólidas, con las cuales este baile fue tomando cada día mayor perfección”. Se sigue a esta época en que la seguidilla pasa a los salones, una serie de sofisticaciones e introducción de formas extranjeras, principalmente Francesas e Italianas, que separan y alteran la naturaleza y sencillez de la seguidilla. Afortunadamente después de un tiempo, este movimiento pasa de moda “volviendo a la seguidilla natural que aplaudían los hombres de juicio”. Del aspecto coreográfico u ordenación y reglas de la seguidilla, Iza Zamacola, da una explicación detallada de cómo se baila, haciendo una diferenciación del comienzo del baile, si es manchega o si es bolera (puesto que es diferente); colocación de los jóvenes que bailan, compases empleados en el “ritornelo” o preludio, primera copla, “pasacalle” o estribillo, segunda copla, tercera copla, cuando se tocan las castañuelas, etc. Hace constar claramente, que la seguidilla bailada, tiene tres partes, y cada parte tres tercios, cuando y como se intercalan los rasgueos (o pasacalles o estribillos), las “mudanzas” de lugar para terminar con el “bien parao” en cada parte. “Una de las leyes más originales y precisas, es que al concluir cada parte de la seguidilla, los danzantes hombres, deben quedarse inmóviles en la postura que les coja el último golpe de la guitarra y de la castañuela, y los jóvenes deben hacer su elección particular para adoptar una actitud, hermosa o grotesca o graciosa, para divertir a la pareja y a los concurrentes, si lo consigue, se oyen aplausos y voces ¡¡BIEN PARAO!! “.
LA SEGUIDILLA MANCHEGA
Tiene diferencias en cuanto a otras provincias de la Mancha, sobre todo en el estilo de bailar y coreografía, No así en cuanto a la estructura, que es la misma. La coreografía es austera, como corresponde a los cánones clásicos, es decir, filas, corros y los pies se apoyan planos en todos los pasos, y están ausentes de saltos, los bailarines siempre están en contacto con el suelo, con alguno de sus pies Contiene varios pasos zapateados y sobre todo el más característico, el “matalaraña”, en el cual el pie derecho, rota continuamente a ritmo. Igualmente contiene el “bien parao” en forma sencilla. El ritmo es alegre de compás ternario, no muy arrebatado, no obstante, estas características, hacen de él un baile que requiere un gran trabajo de las rodillas y los tobillos. En Albacete hay constatadas seguidillas en numerosas localidades: Hoya Gonzalo, Mahora, Casas-Ibañez, Nerpio, etc. La mayor parte de ellas fueron recogidas por Dª Carmen Ibañez desde 1922 hasta 1967, y después publicadas en el Cancionero de la Provincia de Albacete, editado en 1967. Dª Carmen Ibañez, fue catedrática de música de la Escuela Normal de Maestros desde 1917 hasta prácticamente su muerte en 1967. De la mayor parte de ellas, solo conocemos la música, y de pocas el baile, y frecuentemente nos encontramos con seguidillas incompletas. Un claro ejemplo de esto son las “Manchegas de Albacete”, las cuales están incompletas por que les falta el último tercio.
Las seguidillas que aparecen en nuestra provincia, se encuentran distribuidas en tres grandes zonas:
•Sierra del Segura donde existen varios tipos como son: Pardicas, Poblatas, Gandulas o Toreras.
•Mancha Centro y Manchuela: Manchegas, que están extendidas por toda la provincia; y,
•Campo de Hellín, Montes de Chinchilla y Corredor de Almansa, donde aparecen las seguidillas corridas.
Mención aparte merece la Seguidilla-Jota, que también está muy extendida por toda la provincia. Esta melodía surge de la unión de estos dos ritmos pero con una estructura muy definida, comienza con una entrada con ritmo de seguidilla con un máximo de tres estrofas, a continuación cambia a ritmo de jota con un numero mayor de estrofas e incluso estribillos, y termina con ritmo de seguidilla otra vez pero con una sola estrofa a modo de despedida. En la zona de El Bonillo es muy común empezar todos los cantos con unas seguidillas independientemente del tipo de ritmo que venga después (Jota, Malagueña, Fandango, etc.). En el Campo de Hellín la Seguidilla-Jota es conocida con el nombre de “Enredá”.
Programa dedicado a XVII ENCUENTRO DE CUADRILLAS celebrado el pasado domingo 1 de Marzo, en el municipio de Nerpio (Albacete). Durante todo el día, se realizaron actividades en torno al eje central de la música tradicional nerpiana, de la que hablaremos después. Este año las cuadrillas participantes han sido: la Cuadrilla del Tío Román, la Cuadrilla San Juan Bautista de Pedro Andrés y la Cuadrilla de Huebras del municipio de Nerpio, la Cuadrilla de Animeros del Campo de San Juan, El Sabinar y el Calar de la Santa, la Cuadrilla de Benizar, Otos y Mazuza de Moratalla, la Ronda de los Llanos y la Cuadrilla Magisterio de Albacete, El grupo “Aire Serrano” de Yeste, y la Cuadrilla de Ánimas Henares de Zarzalico en Lorca
Las actividades se desarrollaron como sigue:
09:30. Recepción y Encuentro de las Cuadrillas en la Plaza Mayor.
12:00. Misa Aguilandera en la Parroquia de la Purísima
13:30. Pasacalles amenizado por todos los grupos participantes por las principales calles del pueblo.
14:00. Degustación gastronómica en Recinto Escuelas.
15:30. Pasacalles hasta la Plaza Mayor.
16:00. Actuaciones de las distintas cuadrillas en la Plaza Mayor.
21:00. Despedida.
La música de raíz tiene en Nerpio uno de sus puntos estratégicos por historia y tradición. En este espacio geográfico confluyen cinco provincias en una extensión relativamente pequeña, en los confines orientales del Sistema Bético: las comarcas de la Sierra del Segura de Albacete y Jaén, la zona del alto de Granada, la comarca de los Vélez de Almería y la de la sierra del Noroeste murciano. Unidas todas ellas por su proximidad, comparten caminos y veredas, límites y linderos así como una historia común; esta comarca mantiene una relación fraternal bien representada por la música tradicional. Son conocidos los diferentes festivales y encuentros de cuadrillas que se celebran en esta zona, afamados y con gran prestigio son los de Barranda en Murcia y Vélez Rubio en Almería, ambos con una larga trayectoria en este tipo de certámenes. Hay también otros menos conocidos en muchos pueblos y aldeas, donde todavía hay gente que se reúne a cantar y bailar al ritmo de una seguidilla. La música de esta comarca de las sierras del alto Segura tiene en Nerpio una cita cada año en un marco estético maravilloso, donde el ritual mágico de la tradición guarda la esencia de unos ritmos emotivos y profundos conservando la raíz de un patrimonio cultural recuperado en este tipo de reuniones. Los encuentros de cuadrillas en Nerpio comenzaron en febrero de 1.993, la música es la principal protagonista de esta fiesta, y el encuentro de cuadrillas es también el homenaje que cada año recibe un hombre que lleva mucho tiempo trabajando por la música en Nerpio, Román Gómez (Tío Román), que enseña de forma totalmente desinteresada la música de esta tierra a las jóvenes generaciones de Nerpianos. Con entusiasmo, trabajo e ilusión ha sabido recuperar el aprecio de los jóvenes por una música que languidecía hace unos años. Puso su empeño y dedicación en esta noble tarea y ha conseguido que un buen número de niños y jóvenes se emocionen a la vez que aprenden la música de raíz. Son ya diecisiete años dedicando parte de su tiempo a esta labor. El pasado sábado 21 de febrero, fue objeto de un homenaje por haber dedicado parte de su vida a divulgar y enseñar el aprecio por la música tradicional nerpiana a varias generaciones, y desde ese día, una de las casas del camping “Las nogueras” de Nerpio tiene por nombre el de "el tío Román". El encuentro de cuadrillas es una buena oportunidad para acercarse a Nerpio y disfrutar de esta música que se ha ido trasmitiendo por vía oral, que carece de partituras, que se aprende y se toca de oído. Música popular, del pueblo, asociada a las tareas agrarias de los términos rurales. Esta comarca de la sierra de Albacete es rica en tradiciones, en Nerpio, hay cuatro formaciones musicales que participan en esta fiesta, lo que demuestra el apego de esta tradición en el municipio. Nerpio es el anfitrión cada año de una fiesta entrañable que con el paso del tiempo se está convirtiendo en una cita obligada para los amantes de este género musical tan arraigado en esta zona del sureste Español. La música de raíz tiene aquí uno de sus puntos estratégicos, tanto por la historia y la tradición musical de este pueblo serrano como también por ser centro geográfico del folclore de esta comarca de las sierras del Segura.
"Albacete retoza a tope las carnestolendas en el siglo XIX, es un festejo que disfraza la realidad de su tiempo y se vuelve bailón desde el atardecer en los casinos, después de haber tomado la calle desafiando las pejigueras oficiales, constantes en una celebración siempre transgresora. La historia sitúa el esplendor de un carnaval casi mágico en 1868. que se toma como referencia máxima de su esplendor a través del semanario La Musa. Pero se trata, hasta el cerrojazo de 1936 de una fiesta de altibajos, sobre todo en la calle Mayor, elegida como escenario, aunque los intentos reiterados de desplazarla del centro, muy escandaloso, a otras zonas dieron con ella en el Parque en 1925. En cualquier caso, la mascarada se enfrenta casi siempre a la hostilidad de algún alcalde y sus famosos bandos. Tirar naranjas y harina eran los ingredientes principales de la afición carnavalera, y las ordenanzas no se andaban con remilgos. El carnaval albaceteño solía durar tres días, y la culminación del Entierro de la sardina tuvo especial vigor, en cuanto a espectaculares desfiles con participación de grupos de todo tipo. Luego, frente al entusiasmo colectivo, la decadencia, que se produjo por cierto recelo social, de gente intolerante y contraria al espíritu abierto del festejo, sin que perdiera nunca una animación que lo mantuvo vivito y coleando hasta la gran trifulca fratricida que acabó con tantas cosas. Al término del conflicto, poco a poco, pueblos con mucha tradición recuperaron cuanto podían de las que habían sido sus fiestas más divertidas, en medio de restricciones que limitaban bastante su desarrollo, por la prohibición de las máscaras. Los tiempos de libertad devolvieron al callejero su dimensión popular, y el rescate del antiguo antruejo volvió a los calendarios festivos. En la actualidad, un Carnaval patrocinado y con el apoyo de las instituciones, figura entre los actos entrañables de cada ciudad, inspirados en una tradición antigua que se renueva en los disfraces, que ha venido Batman con su antifaz a reemplazar a Polichinela, y la fantasía desbordante de esquina a esquina se vuelve cinematográfica, con todos los incidentes de la Guerra de las galaxias y de Harry Potter en los cosos, y los más pequeños adoptando los más originales disfraces. Quedan muy lejos Niza,Turín, París, Nápoles, Florencia, Venecia y Río de Janeiro y su voluptuosidad y su tirón turístico. Aquí se hace lo que se puede, y que no decaiga. Este carnaval doméstico, municipal, arraigado, se esfuerza en evocar viejas estampas y personajes como Villena, un mecánico de la Diputación, popularmente conocido como Orejón de Villena, cuya original aportación a la fiesta se hizo imprescindible y contribuyó a mantenerla contra viento y marea." (Extracto del texto: El Carnaval por José Sánchez de la Rosa)
Los chinchillanos que conocieron durante su infancia los Miércoles, recordaban con nostalgia esta tradición perdida. Consistía en sacar a la puerta de las casas una pareja de muñecos de tamaño natural, ataviados con ropas viejas y normalmente sentados en torno a una mesa en la que se ofrecía a quien pasara una modesta invitación. Se sacaban durante el Miércoles de Ceniza, de ahí el nombre que reciben. La costumbre está emparentada con el Carnaval, ya que el atavío tenía algo de disfraz, un último suspiro de alegría antes de que la Cuaresma cayera como una sombra sobre las calles y las gentes se recogieran durante cuarenta días preparándose para la Semana Santa. Desde hace nueve años, la Asociación Antigua Tradición ha devuelto la costumbre de los Miércoles.
La Asociación Antigua Tradición fue constituida el 28 de septiembre de 1998. Sus fines son la conservación, mantenimiento y recuperación de tradiciones locales olvidadas con el paso de los años. Esta formado por un grupo de 35 mujeres de Chinchilla con edades comprendidas entre 18 y 70 años, las cuales a través de su incansable trabajo están recuperando tradiciones y costumbres de nuestra Ciudad y nuestro entorno. Fomentan la participación del mayor número de personas de Chinchilla en la consecución de estos fines, creando actitudes positivas hacia la participación en la vida sociocultural del pueblo. Intentan propiciar el intercambio de información y experiencias entre otros grupos dentro y fuera de Chinchilla, participando y colaborando en todas aquellas iniciativas de carácter social y cultural que surjan en Chinchilla. Organizan exposiciones de fotografía antigua, de Miércoles e indumentaria, buscando y adquiriendo prendas que nos permitan reproducir distintas vestimentas utilizadas en Chinchilla desde el siglo XVIII hasta nuestros días. Decoran y engalanan sus balcones con motivo de las fiestas locales, y realizan encuentros con otras asociaciones y grupos con objetivos similares a los suyos, tanto a nivel local como comarcal. Finalmente, visitan otros lugares para ver y conocer sus experiencias y su cultura.
Los Miércoles: Rara vez son menos de cincuenta las parejas (a veces conjuntos de más personajes) que se exponen a la contemplación de los curiosos. Aunque los tiempos han cambiado, no han perdido del todo su vieja humildad, y se nota que están hechos con cariño, muchas veces por niños del pueblo. Saludan con simpatía ayudándose de unos rótulos con rimas guasonas, que intentan ofrecer humor sin faltar el respeto a nadie. Son muchos ya los personajes que han reflejado los Miércoles desde su renacimiento, pero uno de los más celebrados ha sido el Príncipe don Felipe, que estuvo en la plaza hace un par de años. Los organizadores creen que debió de gustarle la experiencia y así en una nueva edición vuelven a traerlo, ahora acompañado de doña Leticia. Como se trata de una visita privada, lo acompañan con discreción sus escoltas y los secretas, procurando que no se note mucho y sin poder evitar que se note. Otros enlaces, con la actualidad, los ponen los gemelos de Ana Rosa Quintana, una tertulia televisiva y los resfriados, que montarán guardia ante el centro de salud local. Pero tampoco han de faltar referencias infantiles, representadas por una Blancanieves que llevará un vestido confeccionado con más de tres mil piezas de papel. Y habrá niños jugando, y un taller de muñecas de papel, y pañitos con clavos. Y la oportunidad de pasearse a lo largo y ancho del pueblo, siguiendo el rastro de los Miércoles como si compusieran el mapa de un tesoro. A la hora de hacer balance, el tesoro será haber compartido la mañana ó la tarde ó un rato, con estos muñecos rescatados del olvido, en el hermoso marco medieval de Chinchilla.
Las fiestas de Carnaval se convierten en uno de los principales acontecimientos culturales y festivos en la práctica totalidad de las localidades que integran la comarca de la Mancha del Júcar y Centro. Especial incidencia tiene en localidades como Villarrobledo y Tarazona de La Mancha, donde, junto a Miguelturra y Herencia en Ciudad Real, están declarados como Fiestas de Interés Turístico Regional en Castilla-La Mancha. Más recientemente, localidades como Minaya, con una larga tradición carnavalera, o La Roda, que está trabajando en conseguir el galardón de Interés Turístico Regional, se han incorporado con fuerza a estas fiestas que, en cada edición se hacen más participativas. También, La Gineta, Villalgordo del Júcar, Barrax, Fuensanta y Montalvos, viven igualmente sus particulares carnavales de forma muy animada.
VILLARROBLEDO Haciendo un recorrido por los carnavales de esta amplia comarca, comenzaremos por Villarrobledo, donde sus cerca de 30.000 vecinos participan de forma generalizada en los desfiles de calle, y las actividades nocturnas por espacio de 11 días. El origen del Carnaval en Villarrobledo es medieval, pues ya en 1510 hay referencias indirectas a la celebración de mascaradas por parte de vecinos de la localidad. Existen más citas durante los siglos XVI y XVII, en el Archivo del Marquesado de Villena y el Archivo de la Inquisición Conquense: En 1633 el Santo Oficio actúa sobre un vecino de Villarrobledo por componer y ejecutar públicamente unas coplas antirreligiosas y en 1666 vecinos sin identificar celebran un rito tremendamente blasfemo. Durante el XVIII se le pierde el rastro al Carnaval villarrobledense hasta el siglo XIX. El Carnaval de Villarrobledo es, fundamentalmente, popular y participativo y, aunque celebra y mantiene actividades y tradiciones similares a las de otros muchos Carnavales, como los Desfiles, el Concurso de Murgas y Chirigotas o el Entierro de la Sardina; sus múltiples particularidades, como el Rastrillo de Carnaval, la Noche del Orgullo Manchego o el Concurso de Bodas lo hacen especialmente atractivo y único. Mención especial merece el Desfile de Carnaval Infantil, donde participan todos los colegios de la ciudad y ha sido considerado en foros especializados como único en España por su espectacularidad, vistosidad y participación. No es extraño encontrarse, a cualquier hora del día durante la semana del Carnaval, a grupos de gente disfrazada por las calles o incluso que los dependientes de un comercio o establecimiento te atiendan disfrazados.
TARAZONA DE LA MANCHA Continuaremos nuestro recorrido por Tarazona de La Mancha, donde el Carnaval es la fiesta más importante y conocida que se celebra en la localidad. Posiblemente, los orígenes del Carnaval en Tarazona de la Mancha datan de la época medieval, al igual que en otros muchos lugares. Miguel de Cervantes en su libro "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha" (año 1605) hace referencia al Carnaval al hablar de "gente con disfraces" por estas tierras manchegas. En un acta del año 1894, encontrada en el Archivo Municipal, se hace mención por primera vez, al Carnaval de esta localidad, especificando el pago de los músicos que fueron contratados para animar esta fiesta el citado año. Lo cierto es, que desde que se recuerda, el Carnaval siempre se ha celebrado en este pueblo, a pesar de estar prohibido durante algunos años. El Carnaval en Tarazona de la Mancha es singular, y con unas características esenciales que lo distinguen del de otros lugares: Es un Carnaval popular, participando en él gran cantidad de personas de todas las edades (raro es la casa o familia del pueblo donde no se disfrace alguien); es callejero, puesto que se desarrolla en plena calle y Plaza Mayor; es teatral, se hace el "número", se actúa, se realiza la representación de acuerdo con el disfraz que se lleva y, sobre todo, es un Carnaval donde las personas que vienen de lugares, se sienten aquí como en su propia casa. El primer sábado de Carnaval, desde el balcón del Ayuntamiento en su Plaza Mayor, tiene lectura el pregón, que siempre corre a cargo de una peña. Cuando el pregón termina, la fiesta inunda todo el pueblo, y las peñas con sus vehículos lanzando música, hacen que las fiestas se vayan extendiendo. En la jornada del domingo, se celebra el desfile más multitudinario, al que acuden miles de personas, para reírse de las ocurrencias de los vecinos, cada año más surrealistas, y que participan en solitario, parejas, grupos o peñas. El lunes, se da paso al desfile infantil, y a cuyos participantes, a la entrada en la Plaza Mayor se les obsequia con una chocolatada. La jornada del martes, está consagrada a la mujer carnavalera, y son las protagonistas del desfile. Tras cinco días de carnaval se hace un alto en el camino el Miércoles de Ceniza, y el segundo sábado las comparsas con sus pasacalles recuerdan que hay que disfrazarse en la Plaza Mayor. Este Carnaval concluye el segundo domingo, llamado Domingo de Piñata, y en el que se celebra un desfile similar al del domingo anterior, con idéntico recorrido.
MINAYA La localidad de Minaya, a pesar de que su población no llega a alcanzar los 2.000 vecinos, cuenta con una gran tradición carnavalera, y puede decirse que se implica en estas fiestas toda su población. Sus comparsas y grupos de calle, trabajan en conseguir esmerados y originales disfraces, que además llevan a otras localidades de la región, para participar en sus desfiles. Hoy, Minaya continua celebrando uno de los carnavales más antiguos de la provincia. El carnaval comenzará con el gran Desfile de Comparsas, continuando con bailes de comparsas y mascaras por la noche en Teatro Municipal. El miércoles continuará la fiesta con el entierro de la sardina. Habrá sardinas, pan y vino para todas las personas asistentes. El sábado y para terminar la semana carnavalesca se celebrará el Desfile Infantil, donde se podrá degustar una chocolatada. Por la noche se da paso al baile de clausura en Teatro Municipal.
LA RODA En la localidad de La Roda, en las últimas dos décadas, las fiestas de Carnaval han venido ganando en participación, y esta circunstancia ha hecho que su Ayuntamiento se implique en su potenciación. De esta forma, en los últimos días, se ha constituido una Comisión Técnica para solicitar que los Carnavales de La Roda sean declarados Fiesta de Interés Turístico Regional. En la semana de Carnaval de La Roda, el día más fuerte corresponde al primer sábado, en que se lleva a cabo el desfile inaugural. Al día siguiente, destaca la celebración de un tradicional y concurrido mercadillo. El lunes está dedicado a la fiesta de la tercera edad, y en la jornada del martes se lleva a cabo el día de San Reventón, con baile, concurso de disfraces y degustación de fritillas y chocolate. El miércoles con el Entierro de la Sardina, y el sábado con el desfile de clausura, se cierran los carnavales rodenses.
LA GINETA Aunque sin tanto renombre como otros carnavales de la comarca, siempre se ha mantenido la tradición, incluso durante la guerra, de las mascaras, encubiertas o encapuchadas que recorrían las calles armando bulla. A partir de los años ochenta se inició la tradición de los bailes de mascaras del sábado de carnaval que cada año gozan de una mayor popularidad, que se ve reflejada de año en año en la imaginación y cuidada elaboración de los disfraces. En esta localidad, las actividades se centran en el segundo sábado de carnaval, en que tiene lugar el desfile de comparsas, grupos y charangas, en el que toman parte cerca de 300 personas, y que partiendo de calle Santa Ana, concluye en la Plaza Mayor, donde el Consistorio invita a los vecinos a una cuerva popular. Por la noche, la práctica totalidad de los vecinos toman parte en el baile de máscaras que se celebra en el Salón Municipal. En los últimos años, desde el Ayuntamiento se está haciendo un gran esfuerzo por potenciar estas fiestas, otorgando importantes premios a los participantes en el desfile y bailes en el Salón Municipal.
FUENSANTA En la localidad de Fuensanta, el carnaval se celebra de sábado a sábado. Especial interés tiene la concentración de comparsas del primer sábado por las calles del pueblo. También destaca el desfile del entierro de la sardina y el desfile de comparsas del segundo sábado. En jornada de noche, se organizan bailes de disfraces en el Teatro Cervantes. Fuensanta mantiene viva la tradición carnavalera y las fiestas cuentan con un gran arraigo y tradición.
VILLALGORDO DEL JUCAR Los vecinos de Villalgordo también mantienen también la tradición de celebrar el Carnaval. Así, el primer sábado, celebran un desfile de máscaras y grupillos, y un baile nocturno en la Casa de la Cultura. Con las actividades organizadas para el entierro de la sardina, se dan por finalizadas las fiestas de Don Carnal en esta localidad.
BARRAX La monumental hoguera y concentración de máscaras enlutadas, en el día del entierro de la Sardina, se convierte en una de las principales actividades de este carnaval, cuya programación continúa en la jornada del segundo sábado de carnaval, con un desfile por las calles de la localidad, en el que toman parte comparsas, grupos, parejas y máscaras individuales. De gran importancia también, aunque perdidos durante años, y en fase de franca recuperación son los carnavales de El Bonillo y Munera.
En la actualidad, la celebración de los Carnavales está extendida por toda la provincia.
Recientemente ha visto la luz una nueva publicación en forma de Cd, dentro de la colección “Tradición y Cultura”, de la Excma. Diputación de Albacete, titulado MURGAS Y COPLAS DE CARNAVAL, y está interpretado por la “Chirigota” de la Asociación Cultural “La virgen que grupo el de los llanos”. Esta Asociación se crea a finales de los ochenta y está integrada por algunos de los antiguos componentes del desaparecido grupo de Coros y Danzas Virgen de los Llanos. Sus actividades más importantes se desarrollan en torno a los actos organizados con motivo de las fiestas de Albacete (Feria, San Juan, etc.), y desde el año 1999 son participantes indispensables en las distintas ediciones de la Muestra de Murgas y Chirigotas que organiza el Ayuntamiento de la capital con motivo del Carnaval de Albacete.
Programa dedicado a la XXXI Edición de la Fiesta de las cuadrillas que se celebró en Barranda (Murcia) el pasado fin de semana. Invitados: Miguel Ángel Romo “Cata” y Ángel Sanz, ambos componentes de La Ronda de los Llanos.
Es en el año 1979 cuando surge la feliz idea de manos del párroco Ramón García y del maestro Jesús María García de realizar en Barranda el entonces denominado Festival Comarcal de Música de Cuerda. Este estaba apoyado por los mayordomos de las Fiestas (encargados de la organización de las Fiestas Patronales) y ve la luz al amparo de las Fiestas locales en honor a la Virgen de la Candelaria, patrona de Barranda. Tuvo unos inicios modestos, pero rápidamente, los iniciadores contaron con el apoyo de las instituciones como la Conserjería de Educación y Cultura de la Comunidad Autónoma de Murcia, del Ayuntamiento de Caravaca, de los medios de prensa local y regional y, sobretodo, del pueblo de Barranda. A este último tenemos que agradecer además la conservación de las manifestaciones populares, así como el mantener viva la tradición de la música de los Aguilanderos. A los pocos años son los Aguilanderos de Barranda los que se ocuparán de la organización, pero ya desde los primeros años se fue comprobando que la Fiesta tenía vida propia, recibiendo cada vez más apoyo y afluencia de músicos y público, lo que le ha permitido mantenerse en el tiempo y ser declarada, en 1999 como Fiesta de Interés Turístico Regional. La Fiesta se ha convertido en uno de los festivales de música tradicional más antiguo de cuantos surgen en España siendo, posiblemente, el pionero en este tipo de encuentros. Cada último domingo de enero, en Barranda se propicia el esquema de fiesta tradicional, rompiendo el binomio actor-espectador para una mayor participación del público asistente. De este modo, los músicos y bailadores realizan sus piezas "a pie de calle", entre la gente, haciendo participe a todo el público asistente que lo desee. Todo el mundo es libre de "echarse un baile" con los músicos, e incluso de acompañar a los mismos, convirtiéndose así en parte activa de la fiesta.
La fiesta se desarrolla como sigue:
LA MAÑANA Las cuadrillas invitadas se distribuyen a lo largo de la calle Mayor permaneciendo en un lugar fijo, al que se le incorpora una pequeña tarima y desde la decimonovena edición, dada la gran afluencia de publico (hasta 15000 personas en los últimos años), se hizo necesaria la amplificación del sonido para que la gente pudiera participar de la música y el baile sin estar encima de la cuadrilla. Debido a esa gran afluencia de público, la calle Mayor se fue quedando pequeña y las cuadrillas se tuvieron que ir distribuyendo por calles adyacentes y más adelante en la Carretera de Granada que pasa por el centro del pueblo.
A media mañana todo el mundo almuerza, tanto los cuadrilleros como el público, que se acerca a las mesas distribuidas entre cuadrillas donde voluntariosos vecinos del pueblo les obsequian con vino, bocadillos y patatas con ajo. A la hora de comer, a las cuadrillas se les obsequia con una comida representativa de la zona.
POR LA TARDE Después de la comida se propicia el choque de cuadrillas, rememorando las épocas en que una cuadrilla salía del núcleo principal o pueblo y se encontraba con otra. En ese encuentro los "guiones" improvisaban coplas ingeniosas intentando solapar al de la otra cuadrilla, o bien, la cuadrilla cuya música tocara a mayor volumen acabaría acallando a la otra. Por ello, y de una manera simbólica, se distribuyen las cuadrillas de dos en dos en diferentes puntos de las calles para que realicen su particular choque, que como es lógico, y debido al buen talante que se respira entre todos los músicos tradicionales, consigue en muchos casos el efecto contrario: las cuadrillas se entremezclan y tocan juntas piezas comunes, pero sin olvidar el matiz o riqueza interpretativa de cada uno.
Al caer la tarde cuando el frío empieza a encoger los cuerpos, la música y el baile se refugian en el Salón Social del pueblo. Allí se sigue realizando el baile suelto y en algunas ocasiones se dan muestras de la riqueza de la cultura popular, realizándose juegos de cuadra (teatro popular semimprovisado), trovos (repentización), etc. La fiesta se prolonga hasta que el cuerpo aguante y se despide hasta el año siguiente.
OTRAS ACTIVIDADES:
Barranda Folk: Aunque anteriormente ya habían participado diferentes agrupaciones de música Folk en la Fiesta, es en el año 1999 cuando se hace oficial un espacio específico para ellas bajo el nombre de Barranda Folk. Era necesario mostrar una de las vertientes de la música de raíz: De este modo, a partir de ese año, tanto las noches del viernes, como las del sábado anteriores a la Fiesta en la calle, el Salón Social de Barranda se convierte en el escenario de grupos como Urbalia Rurana, Salvador Martínez, Carlos Blanco, Azarbe, Lugalbanda, La Musgaña, EA!, Manuel Luna y su Cuadrilla, Por Herencia, La Cuadrilla de la Cueva, Malagüero, Finis Terrae, Hato de Foces, Supervivientes, Atascaburras, Taray, Mal de Ojo, Luétiga, Eliseo Parra, Trádere, Curro Piñana, Musica Nostra, Acetre, Manantial Folk, Orquesta Arábigo Andalusí de Tánger, Los Niños de Los Ojos Rojos, Carmen París y una cuadrilla, la Mediterránea, entre otros. Además de las actuaciones, se realizan experiencias que hacen partícipe al público de la música y de la cultura tradicional, como la noche del 27 de enero de 2001 en la que Carlos Blanco Fadol nos mostró los sonidos de Barranda.
Jornadas de Estudio sobre Cultura de Tradición Oral: Con distintos nombres, la Fiesta ha contado con diversas jornadas culturales que de alguna manera, pretenden ser el soporte teórico que la cultura de tradición oral necesita. Por ello, se han ido proyectado a lo largo de las últimas ediciones diferentes actos culturales, charlas, mesas redondas, ponencias, exposiciones, etc. que se han vinculado estrechamente con universidades, institutos, colegios, antropólogos, etnógrafos, periodistas, organizadores de actividades culturales, etc.
Exposiciones: La primera exposición que la Fiesta organizó como actividad paralela a la misma fue la del fotógrafo Paco Salinas titulada "Imágenes de las tradiciones musicales" en el año 1986. - Nuevamente fotos de Paco Salinas fueron expuestas en el año 1997 bajo el nombre "El gesto de las Cuadrillas". - En la Fiesta de de 1.999 Carlos Blanco Fadol nos expuso una muestra de su colección de instrumentos de origen étnico, recogidos en los cinco continentes. - En el año 2002, con la colaboración de la Asociación Etnomurcia, se organizó la exposición etnofotográfica titulada "El rincón de la memoria".
Mesas redondas y charlas: Diferentes temas se han tratado en las diferentes mesas redondas y charlas como por ejemplo las mesas redondas sobre el agua, el despoblamiento rural, los medios de comunicación, etc.
Programa dedicado al CD "LA DULZAINA EN ALBACETE- Las Músicas del Tío de la Pita", de los Dulzaineros del Alto la Villa.
A través de la colección Tradición y Cultura, la Diputación de Albacete ha editado un nuevo CD-Audio, que bajo el título "La dulzaina en Albacete" pretende dar una visión viva del repertorio antiguo para dulzaina y tambor de los pueblos de Albacete.
Las treinta piezas incluidas en el CD son interpretadas por el grupo Dulzaineros del Alto la Villa, y previamente a su grabación fueron objeto de estudio en el número 48 de la revista Zahora. Además de los comentarios de las partituras, necesarios para una mejor comprensión de esta música, en el CD se ha incorporado un estudio histórico y etnográfico sobre el uso de la dulzaina en Albacete y otras comarcas de La Mancha.
Tal y como se explica en el CD, las partituras de referencia son sólo una guía interpretativa, no una norma a seguir ciegamente, de tal forma que los oyentes podrán comprobar las diferencias rítmicas y ornamentales entre lo escrito en pentagramas y lo escuchado, propio de una música viva que suena diferente en cada ejecución, como ocurre en las músicas étnicas.
Entre las melodías que se pueden encontrar en el CD está la Danza del Diablo de Villalgordo del Júcar, una
seguidilla de Lezuza, el Baile de la Pita de Riópar, la Danza del Zángano de Pozohondo, etc.
El coordinador del trabajo es Javier Tejada, componente desde su fundación del grupo Dulzaineros del Alto la Villa y gran conocedor de las tradiciones culturales, sobre todo de lo relacionado con la música. Participa normalmente con grupos culturales e instituciones y se dedica a la investigación y ejecución del repertorio albaceteño y manchego de dulzaina y tambor. Principal animador e impulsor del uso de la pita en romerías y fiestas de nuestros pueblos, se le considera el actual "tío de la pita".
Integrantes habituales de los Dulzaineros del Alto la Villa
Programa dedicado a los cantos tradicionales de Navidad
Las coplas: Los aguilandos o animeras: En estas piezas existe la figura del guión, que va cantando y a veces, improvisando coplas que los demás deberán repetir a coro. En esas coplas es donde se pide por las ánimas, se pide el aguinaldo, se dan las gracias por lo recibido, o se "afea" al que no da nada.
Como lugares donde existían cuadrillas de animeros en la provincia de Albacete podemos nombrar muchos, pero son pocos los que conservan actualmente esta tradición. Se sabe que hubo cuadrillas en lugares como: Yeste, La Graya, Sege, Yetas, Boche; en la zona de Nerpio (Huebras, La Dehesa y Pedro Andrés) además del propio Nerpio; Isso en Hellín; también es posible que existieran en lugares como Elche de la Sierra, Letur o Molinicos. Actualmente se conservan las cuadrillas de Huebras y Pedro Andrés (con gente joven), quedando la de Nerpio con tendencia a desaparecer. Aún así, es fácil encontrar músicos en la zona, que en su día pertenecieron a cuadrillas y que aún continúan tocando independientemente.
El grupo de música folk TRADICION, se creó en el año 1.978 con la voluntad de recopilar, adaptar y difundir la música popular de la provincia de Albacete, haciendo posteriormente extensible esta intención a la música del resto de la región. En la actualidad han ampliado el campo de trabajo incluyendo algunas muestras del folclore nacional. De manera permanente durante todo el año ejercen un trabajo de investigación y adaptación de todo lo que relacionado con el folclore llega a sus manos. La obtención de todo este material es, bien a través de las aportaciones de la mucha gente vinculada a este mundo, o bien con el trabajo de campo que suponen las visitas realizadas a pueblos, aldeas o cualquier rincón de la geografía donde conste que hay alguien que puede enriquecer su trabajo. Posteriormente adaptan todo el material obtenido para poder divulgarlo en sus conciertos. A lo largo de su historia, el grupo TRADICION, ha actuado en todas las localidades de la provincia de Albacete, así como en innumerables otras del resto de provincias de Castilla La Mancha. También ha realizado numerosas actuaciones en el resto del territorio nacional, participando en Festivales y Actos Culturales realizados en toda España. Esto los ha llevado a actuar en Bilbao, Reus, Barcelona, Terrassa, Madrid y un largo etcétera... En su afán por mostrar nuestro rico folklore, han colaborado con revistas especializadas y otros medios de comunicación como radio y televisión, así como en el ámbito educativo con colegios, institutos, asociaciones culturales y de vecinos. Desde hace unos años, han pasado a formar parte de la oferta cultural de la Red de Teatros y Auditorios de Castilla La Mancha, siendo incluidos sus espectáculos en distintas temporadas. Este año 2008, celebran el 30 Aniversario de su creación, y el acto mas importante de esta celebración es la realización de un Concierto el próximo sábado día 13 de Diciembre con muchas colaboraciones.
Participantes en el Concierto, grupos y músicos en activo:
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